¡¡ULTIMOS DÍAS!! 💳 3 y 6 cuotas sin interés | 📦 Envío gratis en compras desde ARS 100.000

La lana es una fibra natural, renovable y duradera. Con los cuidados adecuados, una prenda tejida en lana puede acompañarnos durante muchos años, repararse, volver a usarse y pasar de una generación a otra.

Además, la lana es una fibra biodegradable, por lo que al final de su vida útil puede volver a integrarse a la tierra.

Nuestros hilados de lana son non-superwash. Conservan así el carácter y el comportamiento natural de la lana, una fibra que se destaca por su capacidad de aislamiento térmico, regulación de la temperatura y manejo de la humedad.

Cuidarla es sencillo. A continuación compartimos algunas recomendaciones para lavar, secar y guardar tus hilados y tejidos, y ayudarlos a conservarse durante mucho tiempo.

 

Antes de empezar: tejé y lavá una muestra

Siempre recomendamos tejer una muestra y realizar un bloqueo en húmedo (wet blocking) antes de comenzar tu proyecto, utilizando la misma agua con la que habitualmente lavás tus tejidos.

La muestra no solo permite comprobar la tensión y las medidas finales de tu tejido: también vas a poder observar cómo responde la fibra después del lavado y cómo se comporta el color.

En los hilados teñidos con tintes naturales puede producirse una ligera pérdida de color. Si bien no es esperable que haya transferencia, es importante observar cómo reaccionan los tintes al agua que utilizás habitualmente.

Si vas a combinar colores claros y oscuros en una misma pieza, esta prueba de lavado es especialmente importante.

 

Lavado

Una de las grandes cualidades de la lana es que no necesita lavarse con frecuencia. Muchas veces, simplemente ventilar la prenda entre usos es suficiente para refrescarla y prolongar el tiempo entre lavados.

Cuando sea necesario lavarla:

Recomendamos lavar cada pieza por separado, especialmente si tienen colores diferentes.

La combinación de calor, fricción y movimiento puede provocar afieltrado y modificar la estructura de una lana natural non-superwash.

 

Secado y bloqueo

Después del lavado, eliminá el exceso de agua presionando suavemente la prenda, sin retorcerla.

Colocala sobre una toalla limpia, enrollá ambas juntas y presioná suavemente para absorber la humedad restante.

Si estás en Argentina y tenés un Koh-i-Noor, también puede ser un gran aliado para el lavado a mano. La centrífuga permite retirar gran parte del agua de la prenda sin aplicar calor, reduciendo considerablemente el tiempo de secado.

Luego extendé la pieza sobre una superficie plana y acomodala suavemente hasta recuperar su forma y medidas. Dejala secar naturalmente en un lugar bien ventilado, lejos de la luz directa del sol y de fuentes de calor.

Evitá colgar las prendas tejidas mientras están mojadas: el peso del agua puede estirar la fibra y modificar su forma.

No recomendamos usar secadora.

 

Almacenamiento

Antes de guardar una prenda durante un período prolongado, asegurate de que esté limpia y completamente seca. Los restos de alimentos, manchas y aceites corporales pueden atraer polillas.

Guardá las prendas tejidas dobladas, en un lugar seco, fresco y protegido de la luz directa.

Para períodos largos de almacenamiento, podés utilizar una bolsa o recipiente limpio y bien cerrado. Si utilizás algún producto repelente de polillas, evitá colocarlo directamente sobre la lana.

Las madejas también deben guardarse secas y protegidas de la luz y la humedad.

 

Pilling y cuidado durante el uso

El pilling es la formación de pequeñas bolitas de fibra en la superficie del tejido y puede aparecer naturalmente con el uso, especialmente en las zonas de mayor roce.

Para reducirlo, evitá en lo posible la fricción continua con superficies ásperas, bolsos o accesorios.

Si aparecen bolitas, no las arranques con los dedos. Retiralas suavemente con un peine para lana o un quitapelusas adecuado, procurando no dañar la estructura del tejido.

 

Reparar también es cuidar

Una pequeña rotura no tiene por qué significar el final de una prenda.

Reparar, zurcir y volver a usar nuestros tejidos prolonga la vida de la fibra y forma parte de una manera más consciente de relacionarnos con los materiales que elegimos.

Con estos cuidados, tus hilados y las piezas que tejas con ellos podrán conservar su belleza y acompañarte durante mucho tiempo.

 

¿Tu prenda o hilado está teñido con tintes naturales?

Conocé más sobre nuestro proceso de teñido y los cuidados especiales del color en nuestra página Teñido artesanal con Tintes Naturales.